III Adviento 2021



  La predicación de Juan Bautista y el anuncio de la inminente llegada del Mesías despierta entre sus oyentes mucho movimiento espiritual. En nombre del Mesías que
viene, Juan exige conversión y que ese cambio de corazón se manifieste en acciones concretas que apoyen y faciliten su venida.

Además de las muchísimas personas que se acercan por iniciativa individual,también reconoce Lucas diferentes grupos que acuden al bautismo de Juan. Dos grupos
particularmente odiados por el pueblo son identificados en su evangelio: los cobradores de impuestos y los militares. Unos por la violencia económica y otros por la violencia de la fuerza y de las armas, son símbolos y expresiones concretas del poder que mantiene aplastados a los oyentes de Juan.

Todos comparten una misma pregunta al profeta: "Maestro, ¿qué tenemos que hacer nosotros? ¿Qué es lo que nos toca?".

Contemplando, como nos pide la Iglesia, esta muchedumbre inquieta que busca,entre temerosa y esperanzada, la confrontación del Mesías con el mundo del pecado,
también nos toca hacer la pregunta, ¿Cuál es nuestro aporte a la preparación de la venida del Salvador? ¿Qué nos toca hacer, a cada uno en particular, a nosotros como comunidades, como grupos en la Iglesia?

Alguna pista nos da el evangelio de hoy. No es nada fuera de lo ordinario lo que se pide a los que preguntan. Se pide a cada uno y a cada grupo que haga bien lo que le toca hacer. Si eres cobrador de impuestos, no cobres más de lo que está establecido, Si eres militar y estás respaldado por las armas y por la fuerza, no te
aproveches de ese poder para extorsionar a los pequeños.
 
Hacer bien lo que nos toca hacer. Darle a nuestro cumplimiento del deber el carácter sagrado de una obediencia al mismo Dios. Darle también el carácter solidario de quien busca el bien de los demás a través de las tareas que le son encomendadas.

La sencillez del deber cumplido es la mejor expresión de la conciencia que tenemos de que la salvación, el "éxito" de la redención, le toca a Dios, al Mesías. Nuestro servicio es para preparar caminos,para quitar obstáculos. Esto es lo que nos toca a nosotros.


  Escrito por: Alberto García Sánchez, S.J.